4 cosas que te debes preguntar antes de una mudanza



Muchos de nosotros nos inquietamos con nuestra vida actual y pensamos que tal vez un cambio importante, como una mudanza, resuelva los problemas que podamos tener. Si bien en algunas situaciones el traslado puede ser útil, es una buena idea analizar detenidamente su decisión antes de contratar a una empresa de mudanzas o empacar la cocina.

Es algo que todos tenemos en común. Cuando encontrarnos una oportunidad de mudarnos de casa, o por razones de trabajo, estudios etc. Este cambio particular, el de la mudanza puede traer consigo muchos desafíos, como los costos de mudanza (mudanzas, transportadores, inspectores, etc.), pero también puede brindarle muchas ventajas si lo ha planeado correctamente. Dicen que los cambios hay que enfocarlos siempre desde un punto de vista optimista, para poder ver las oportunidades, así que planteatelo de esta manera.

1. ¿Qué me perderé?
Esto puede parecer una pregunta directa, sin embargo, después de haber sido (y a veces aún soy) esa alma inquieta que mira hacia el futuro, pensando que las cosas son mejores en otro lugar, recomiendo hacer una lista de todas las cosas en tu vida que están unidos a donde vives

Piense en las personas que extrañará, en el equipo de deportes o trabajo con el que está involucrado o en los vecinos tranquilos que siempre están ahí cuando los necesita. Escriba las cosas buenas de la ciudad o pueblo o de su vecindario en el que vive que le encantan, como teatros, un gran cine de representación, una panadería a poca distancia o una cafetería donde saben lo que le gusta incluso antes de pedir.

Todas estas cosas importan y depende de usted cuánto deben contarse como parte de su decisión de mudarse.

¿Qué hay de la familia? ¿Tiene relaciones cercanas que extrañará si se muda? ¿Qué pasa con el apoyo que puede brindarle a un miembro anciano de la familia? ¿Hay alguien que pueda reemplazarlo? ¿Qué pasa con el apoyo que podría recibir de la familia, como cuidado de niños, reparaciones en el hogar, apoyo emocional, etc.? ¿Con qué frecuencia podría pagar las visitas?

2. ¿Qué no me gusta de mi situación actual?
Si su inquietud tiene que ver con su trabajo actual o una relación actual, pregúntese si su infelicidad se resolvería cambiando de empleador o poniendo fin a esa relación. Si la respuesta es «sí», quizás no sea necesario un movimiento.

Mire qué hay en su vida ahora que no le satisface y luego piense si ese problema puede resolverse haciendo algunos cambios importantes, como encontrar un nuevo trabajo, comenzar una nueva carrera o encontrar un nuevo círculo social, la mayoría de estos los cambios se pueden hacer sin empacar una sola caja.

3. Si te mudas, ¿qué cambiará?
Cuando estoy tratando de decidir si un movimiento es lo mejor para mí, siempre hago una lista de las cosas positivas que la nueva ciudad / pueblo / barrio ofrecerá, como una ciudad más grande o más pequeña, un vecindario más seguro, un mejor costo. -de-vida, mejores escuelas, más acceso a la recreación, mejor clima, etc.

Estos factores solo pueden ser decididos por usted.

Para mí, el clima es un factor importante, así como una ciudad asequible con acceso a actividades recreativas al aire libre. Luego clasifico, en orden, lo que es más importante para mi felicidad (y la de mi familia), después de lo cual observo mi situación actual y determino si algunos de estos factores se pueden encontrar donde vivo actualmente. Si no, vuelvo a evaluar su importancia y miro la imagen general y no solo la imagen inmediata, sino cómo será nuestra vida dentro de un año, dos años y cinco años.

La planificación a largo plazo es importante ya que mudarse es un gran compromiso y requiere mucha energía, paciencia y recursos financieros. ¿Su familia estará mejor (física, emocional, espiritualmente) en el futuro? ¿Se está moviendo bien para su familia en este momento? ¿Qué pasa si lo retrasas por un año o dos? ¿Cómo afectaría esto su situación actual? ¿Podría permitirse mudarse en el futuro?

4. ¿Qué pasa con lo práctico?
El proceso de toma de decisiones no estaría completo sin tener en cuenta los aspectos prácticos de la mudanza. Aquí hay algunas preguntas que debe hacerse:

¿Cuánto costará moverse?
¿Puedo / podemos permitirnos movernos ahora mismo?
Si tiene hijos, ¿está bien mudarse durante el año escolar?
¿Cuánto afectará esto a su rendimiento académico?
¿Es esta una buena época del año para encontrar un trabajo?
¿Estoy (y mi familia) emocionalmente estable en este momento para manejar el estrés y los cambios que trae un movimiento?
¿Cuál es la disponibilidad de vivienda en la nueva ciudad / pueblo?
Al final, si ha determinado sus prioridades y respondido las preguntas prácticas, entonces probablemente esté mucho más cerca de tomar una decisión final sobre mudarse, sabiendo si es el momento adecuado y el correcto para usted y su familia.

Consulte las empresas de mudanzas en Barcelona y solicite información de acuerdo a su situación particular.


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Publicado por el 18 Sep, 2018 | Publicar un comentario



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