Bangkok. Curso de capacitación para la prescripción terapéutica del cannabis.



Desde el presente mes y hasta septiembre las autoridades médicas tailandesas van a celebrar cursos de dos días de duración en los que se impartirán clases sobre el uso medicinal de la marihuana.

La nueva legislación tailandesa permite el consumo bajo prescripción médica del cáñamo así como su cultivo para tales propósitos.

Hace pocas fechas se celebró en el circuito de Buriram una feria para el estudio y promoción de esta controvertida planta y su uso terapéutico. Durante un fin de semana más de mil participantes participaron en seminarios y charlas para profundizar en su conocimiento y presentarla ante la tradicional sociedad tailandesa no como un narcótico, sino como una medicina natural cuya legalización ha de aportar grandes beneficios tanto a pacientes como a la economía del país.

Muchos ciudadanos de la capital se desplazaron hasta Buriram para legalizar sus plantaciones particulares.

En este contexto, el ministerio de salud pública ira lanzando cursos para que doctores, farmacéuticos y médicos tradicionales adquieran los conocimientos y habilidades necesarias para la prescripción médica de la Marihuana. Haciendo hincapié en las enfermedades para las cuales hay consenso en cuanto a su eficacia: párkinson, alzheimer o síndrome de dolor muscular.

Tras los preceptivos exámenes, estos profesionales y doctores populares obtendrán la  licencia para la prescripción de la planta durante un periodo de dos años. A partir de este tiempo tendrán que examinarse de nuevo para renovar dicho permiso.

Tras haber vivido ya unos años en varias ciudades de Tailandia y viendo como el consumo de cannabis es  y ha sido durante tiempos ancestrales un hecho relativamente extendido, estas nuevas medidas ponen en la vanguardia al país de la eterna sonrisa en cuanto a las nuevas políticas sobre las drogas consideradas blandas. Sobre todo aquellas que suponen unos beneficios probados para su uso medicinal y tratamiento de algunas enfermedades.

Cuando ya algunos estados de EEUU permiten la comercialización y consumo para uso terapéutico y médico. Otros incluso para uso recreativo. Debemos preguntarnos si está medida debería llevarse a cabo a nivel global y si supondría un beneficio para la sociedad.

En el estado de Colorado donde desde el año 2012 se permite el uso recreativo de la marihuana se está a punto de ir un paso más allá. Pese a la la legalización de su consumo y venta, todavía no existe una regularización en cuanto a su consumo social.

Bares, restaurantes, hoteles y clubes de fumadores han demandado hasta ahora sin existo la posibilidad de que se pueda fumar en sus instalaciones, en recintos habilitados a tal efecto.  Con ello se evitaría la obligatoriedad de fumar en lugares privados o lo que es peor, hacerlo en espacios abiertos con todo lo que ello conlleva. Incluso en ciertas viviendas particulares financiadas por el gobierno es ilegal el fumar.  Con la nuevo reforma legal en trámite se podrá consumir marihuana en aquellos locales públicos que lo soliciten cumpliendo una serie de normas básicas que eviten posibles perjuicios y que no choquen con los derechos del no fumador.  Esta nueva ley permitirá ir clarificando el aún oscuro y con lagunas proceso que se ha llevado a cabo con éxito en este estado americano pionero en la materia.

No cabe duda que hasta  transcurridos unos años no podremos confirmar o desmentir si esta apertura hacia la legalización de ciertos estupefacientes considerados de bajo poder adictivo es y será un acierto para nosotros y para generaciones futuras.

En mi opinión, dado que con las políticas represoras no se ha logrado terminar, ni siquiera reducir el consumo de este tipo de sustancias; y dado que está suficientemente comprobado que su impacto sobre la salud no es mayor que el de otras legales como el alcohol y el tabaco, no parece que haya otro camino que la paulatina legalización por parte de todos los estados.

 

Ya solo el poner fin al mercado negro con toda la delincuencia asociada es una razón de peso. Por otra parte, países como Tailandia y otros en vía de desarrollo verían incrementados sus ingresos como posibles productores y exportadores.

Por otra parte,  el tremendo gasto que los estados destinan a la represión del comercio ilegal de marihuana podría revertir en políticas educativas que adviertan no solo de las virtudes a nivel medicinal y terapéutico del cannabis, sino también de  los posibles riesgos,  que los tiene, de su consumo prolongado.

Los nuevos tiempos van llegando también hasta esta parte del mundo en la que la lucha contra el tráfico de narcóticos ha sido especialmente virulenta. Siendo así ,  sólo cabe esperar una reacción en cadena por parte de otros países de la zona reacios a emprender el camino de la educación y el consumo responsable, dando al individuo la capacidad de elegir libremente y tomar las decisiones que le afecten personalmente, y que no suponen en ningún caso un perjuicio para la sociedad, sino más bien una serie de posibles beneficios.

El uso recreativo sigue estando duramente penado en Tailandia, aunque parece que este nuevo enfoque con la excusa del “uso medicinal” supondrá la aceptación tácita de un consumo ya extendido entre parte de la población local.

 

Rupia Cam. Blogger, viajero y analista.

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Publicado por el 06 May, 2019 | Publicar un comentario



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