Calefactores eléctricos, económicos y funcionales



Los calefactores eléctricos constituyen un medio muy práctico y económico de calentar habitaciones pequeñas de forma rápida, siendo utilizados normalmente como complemento a otros sistemas más complejos de calefacción que tengamos en casa.

Se caracterizan por su capacidad de generar calor rápidamente ya que funcionan a través de resistencias que producen aire caliente que es distribuido por pequeños ventiladores, por lo que resultan muy prácticos para mantener estancias pequeñas a una temperatura agradable de forma constante.

Suele ser un tipo de calefacción muy segura e incluso muchos de estos aparatos incorporan sistemas de protección sobrecalentamiento, entre otras funcionalidades. Aún así, es recomendable siempre seguir las indicaciones de seguridad de fabricantes.

Hay muchos tipos de calefactores eléctricos en diferentes modelos, potencias y dimensiones, aunque su tamaño suele ser pequeño, adaptándose sin dificultad a diferentes espacios y pudiéndolos trasladar fácilmente de un lugar a otro de la casa.

Elegir el más adecuado dependerá, entre otros factores, de la función que vayas a darle y del tipo de habitación que necesites calentar. Entra la variedad de calefactores eléctricos que puedes encontrar actualmente en el mercado destacan:

  • Calefactores de baño. Si hay un lugar de la casa donde los calefactores eléctricos son realmente prácticos es en el baño pues, por su capacidad de producir calor más rápidamente que otros sistemas, no tendrás que comenzar a calentar la estancia mucho tiempo antes de utilizarla.
  • Calefactores cerámicos. Entre sus principales ventajas está que poseen un interior cerámico que regula la salida de aire, calentando la habitación de forma uniforme y eficiente.
  • Calefactores industriales. También producen un flujo de aire caliente muy rápido y potente, capaz de calentar estancias más amplias y puedes usarlos tanto en interior como en exteriores, resultando muy prácticos para usarlos en terrazas durante el invierno.
  • Calefactores de pared. Puedes programarlos y también te ofrecen la posibilidad de regular la temperatura deseada. Su instalación en la pared te hará ganar espacio, por lo que resultan ideales para estancias donde no dispongas de mucho sitio.
  • Convectores. Producen un calor rápido y silencioso y también puedes colocarlos en la pared por lo que también son una opción muy práctica cuando tengas problemas de espacio. Están disponibles en varios modelos y son de bajo consumo.

Una vez que hayas elegido el calefactor que mejor cubra tus necesidades, solo tienes que comenzar a disfrutarlo en casa pues, por lo general, no necesitan instalación ni mantenimiento. Es recomendable, no obstante, que al final de la temporada los conserves en un lugar protegido de polvo y humedades, listo para usar cuando comience de nuevo la temporada de frío.


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Publicado por el 04 oct, 2012 | Publicar un comentario



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