¿Como es posible que el Coronavirus cambie el futuro del trabajo?



La declaración de emergencia sanitaria por el Covid-19 tiene varios impactos, siendo la relación laboral entre el trabajador y empleador uno de ellos. En este punto, uno de los temas de mayor relevancia es la posibilidad de realizar teletrabajo o trabajo de forma remota. Cada día que pasa estamos más convencidos que el teletrabajo funciona y se está convirtiendo en una norma. Esta estructura está sujeta a la confianza. Debe haber confianza los unos en los otros, de otra manera el teletrabajo no puede ser eficaz.

Cuando se decreto el estado de alarma por el Covid-19, unas empresas más que otras tuvieron menos dificultad al implantar el teletrabajo. Ya en algunas empresas se había estado ensayando este tipo de trabajo. Pero la llegada del Covid-19 ha acelerado la oportunidad de innovar con el teletrabajo.

No solo las empresas con este estilo de trabajo se han ahorrado costes de oficinas e infraestructuras, sino que también en las ciudades se ha disminuido la contaminación por el desplazamiento vehicular. Las rutinas de trabajo presencial con jornadas de 8 horas que implicaban recorrer distancias amplias en áreas metropolitanas y en distintos medios de transporte han incidido sobre el medio ambiente, sobre la economía y la sociedad: reducción de la huella de CO2, ahorro energético, inclusión de personas con necesidades especiales, balance entre vida personal y trabajo, aumento de productividad, reducción de gastos operativos (incluyendo bienes raíces), mejora en la gestión de talento (amplía el mercado laboral y favorece la retención de personal) y protección de la continuidad de las operaciones. Este último beneficio es la razón por la cual el teletrabajo ha recibido tanta atención estos últimos días.

Las mecánicas de trabajo presencial y con jornadas de ocho horas, cinco días a la semana, imponen además dinámicas de vida y rutinas que implican vivir en áreas metropolitanas, o cerca de las mismas, y recorrer distancias muy amplias cada día en diferentes medios de transporte, con la consecuente incidencia sobre el medioambiente de estos patrones de conducta en miles de millones de personas en todo el mundo.

Una vez más se demuestra que la tecnología es la clave para avanzar en este nuevo entorno laboral.  La clave es ofrecer las herramientas necesarias para que los trabajadores puedan realizar sus tareas de forma digital.

Ya las reuniones virtuales se han convertido en algo común y se ha aumentado la actividad económica en una amplia gama de plataformas digitales.

El teletrabajo o trabajo remoto no es algo nuevo, desde hace ya varios años las compañías han estado promoviendo este estilo de trabajo para mejorar la eficiencia y la productividad, impulsando flexibilidad en los horarios y conciliación entre la vida profesional y personal. El teletrabajo ofrece flexibilidad a los trabajadores para hacer sus tareas en el horario y el lugar que más les convenga, siempre y cuando permanezcan a disposición en el horario normal de trabajo de la institución. Esta flexibilidad es esencial para que el teletrabajo sea eficaz, pues permite a quien trabaja a distancia programar su trabajo remunerado en función de sus responsabilidades personales, como cuidar de los hijos, de padres de edad avanzada, o de familiares enfermos.

El confinamiento por el Covid-19, ha provocado un involuntario acercamiento familiar. Los altos ejecutivos que invertían más tiempo fuera de sus casas han compartido ahora más tiempo con sus familiares y me atrevo a decir que ha sido a favor de la conciliación familiar.

El teletrabajo es un cambio de cultura empresarial. Este cambio pasa por la formación en la que los trabajadores cuenten con sus conocimientos y habilidades técnicas suficientes para poder realizar sus tareas de forma autónoma, siendo capaces de gestionar su tiempo, comunicarse de forma efectiva y ser creativos al resolver inconvenientes.

El teletrabajo está orientado a resultados con mayor libertad y sin control jerárquico.

Las empresas a causa del Covid-19 han comenzado a evaluar las ventajas y eficacia de cambiar al trabajo remoto. Deben disponer de una infraestructura necesaria con la que solucionen problemas de seguridad de datos.

Ya las empresas se están preparando para retomar la actividad laboral en una era pos- Covid-19. Hay una gran cantidad de trabajadores que han perdido su empleo por el cese de la actividad económica, sin embargo, los que han podido continuar con su actividad laboral, ha sido gracias a la tecnología que ha proporcionado herramientas de comunicación y gestión que han permitido darles continuidad a las tareas desde el hogar. Esto incluye tener acceso al equipo adecuado, como un ordenador portátil y aplicaciones para teletrabajar, asistencia técnica suficiente, y formación, tanto para los directivos como para quien trabaja a distancia. Dado el riesgo real de aislamiento social vinculado al teletrabajo a tiempo completo, debe hacerse todo lo posible para que los trabajadores permanezcan en contacto con los supervisores, los colegas y la institución en su conjunto.

Una encuesta llevada a cabo recientemente en USA obtiene que el 59% de los que están trabajando desde casa quieren continuar haciéndolo más allá del confinamiento.

Hay algunas empresas que ya ha afirmado a sus trabajadores que no tiene que volver a las oficinas cuando acabe la pandemia. Las empresas tienen que aunar esfuerzos, creatividad y recursos para luchar contra los efectos del coronavirus

Hay que repensarse en nuevos procedimientos, costumbres y valores. Hay un artículo que explica las implicaciones del teletrabajo en Costa Rica de Erp Lawyers, quisiera compartirlo con ustedes en este enlace.


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Publicado por el 05 Ago, 2020 | Publicar un comentario



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