Cómo invertir dinero y esfuerzo en estudiar oposiciones



Estudiar oposiciones no es una decisión fácil, supone firmar un compromiso a largo plazo con el estudio, con una serie de gastos, y con la presión de una competitividad que no tiene por qué llegar a buen puerto. Por si eso fuera poco, las oposiciones no son iguales en todos los casos, cada puesto de trabajo exige una serie de competencias y estrategias, y ni siquiera podemos hablar de las mismas condiciones de un mismo puesto en función de cada comunidad autónoma.

El tiempo que invertimos en la labor de investigación previa para ir sobre seguro también es un esfuerzo que hay que tener muy en cuenta, pues supone un desgaste que nadie nos paga.

Por ejemplo, cada año salen bolsas de empleo de bibliotecas y archivos en la Comunidad de Madrid. Suelen ser puntuales como un reloj, y suelen tener que ver con trabajos en el Ministerio de Educación. Las personas que viven en Madrid son quienes más fácil tienen opositar en esta bolsa de trabajo, pero las personas de otras comunidades tienen que esforzarse para conseguir dinero que cubra los gastos de viajes y alquiler.

No son cambios fáciles de asumir, y además el paso previo imprescindible suele ser conseguir con antelación un trabajo en la comunidad de origen, uno que pueda permitirnos disponer de un colchón económico para llevar a cabo nuestros objetivos.

Hay opciones, por supuesto. Algunas pasan por solicitar ayudas y subvenciones, o por arriesgarnos y solicitar créditos bancarios o créditos online urgentes de WannaCash.es, que nos pueden ofrecer una inyección económica inmediata y temporal a cambio de la devolución en plazos cómodos.

Sin embargo, al desgaste de la búsqueda de información antes mencionado hay que sumarle el desgaste de crear un presupuesto y adaptarnos a nuestros ingresos para poder hacer lo que queremos, que es opositar en otra ciudad y poder vivir en ella. Si le añadimos el necesario tiempo de estudio que tenemos que emplear, y puede que incómodos viajes en avión si somos de Canarias, nuestras acciones se complican, y llegarán instantes en los que será complicado no tirar la toalla.

Existe otra opción: amoldarnos a nuestra ciudad de origen y esperar pacientemente a que salgan bolsas de trabajo en nuestra comunidad. Sin embargo, y con respecto a las oposiciones menos demandadas, como las mencionadas de bibliotecas y archivos, u otras relacionadas, que pueden ser museos, por ejemplo, es muy difícil hacer eso sin desesperarse.

Normalmente no hay bolsas de trabajo durante años, y si hay algo suele ser un puesto de trabajo en una biblioteca o en un archivo. La competencia se recrudece si solo podemos optar a una plaza. Por supuesto, mientras podemos trabajar, seguir formándonos, pero no todas las personas estamos en la edad ideal para invertir tanto tiempo en un empleo en nuestra ciudad que tal vez nunca llegue, o llegue muy tarde.

Ahora centrémonos en la segunda dificultad: el estudio en sí. Decidamos la modalidad que decidamos, es decir, acudir a una academia o estudiar por nuestra cuenta, siempre vamos a encontrar pros y contras. Pero en materia económica, la mayor parte de los contras se los llevan las academias.

No hay ni una sola que sea barata, pero además suelen ofrecer cursos para las oposiciones más populares, como las de docencia, auxiliar administrativo o policía nacional. Para las más específicas lo normal es que los aspirantes tengan que comprarse el temario y buscarse ellos mismos la vida para crearse un plan de estudios efectivo. ¿Pero es eso tan malo?

En internet, por suerte, sí que podemos encontrar cientos de recursos gratuitos, así como páginas webs, foros y blogs que dan consejos respecto a cómo enfocar el estudio de oposiciones, o directamente resuelven dudas concretas de un temario.

Es muy importante que los alumnos independientes combinen los temarios, en los que seguramente han tenido que invertir su dinero o préstamos personales, con este tipo de ayudas gratuitas. De esa forma, no sentirán que han tirado el dinero, y cada día de estudio supondrá un día de acercarse a su objetivo por la vía directa, y no sin ningún tipo de orientación. La única manera de triunfar opositando de forma libre e independiente es trabajar con objetivos que conduzcan a algo.

En definitiva, opositar no es fácil ni desde el punto de vista financiero, ni en lo que respecta al tiempo y al esfuerzo invertido. La cosa se complica, además, si no vivimos en ciudades céntricas, como Madrid y Barcelona, donde las oportunidades se duplican.

Si queremos opositar y sentir que nuestro trabajo está mereciendo la pena, que finalmente obtendremos el puesto de trabajo soñado, es muy importante que estudiemos a fondo nuestras opciones y nos adaptemos a la que mejor nos convenga. Por supuesto, eso incluye tener en cuenta nuestro dinero total, es decir, nuestros ahorros e ingresos.


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Publicado por el 05 Dic, 2019 | Publicar un comentario



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