Cómo utilizar recursos para obtener empleo



Imaginemos una situación: tenemos demasiado tiempo libre y muy poco dinero para pagarnos un curso de formación presencial u online, un ciclo formativo de grado medio o superior, o una carrera universitaria. Ni siquiera tenemos la posibilidad de solicitar una beca, sea por los motivos que sea. Tampoco tenemos un trabajo, pero necesitamos desesperadamente independencia económica y claramente no la conseguiremos pagando por uno de esos cursos arriba mencionados. Sin embargo, muy pocas empresas acceden a contratarnos. No contamos con los suficientes méritos para que se fijen en nosotros. Siempre hay alguien mejor, como quien dice.

Tenemos otras posibilidades, sin embargo. Posibilidades que realmente son de mucha ayuda. Podemos solicitar préstamos rápidos de WannaCash.es para pagarnos uno de esos cursos y eso estaría muy bien, porque muchos no superan los 200 euros y además se pueden estudiar por internet. De hecho, un estudio de WannaCash.es nos informa de que una amplia y creciente cantidad de personas recurre a estos métodos virtuales de financiación para pagarse sus estudios. Ya sabemos que la formación rara vez sale gratis, pero haríamos bien en conocer todas las posibilidades de pago disponibles en la actualidad. Esta es tan buena como cualquier otra, en cierto sentido incluso mejor.

No obstante, antes de dar ese paso, un paso que requiere una devolución económica posterior, es necesario disponer de un fondo económico de cierta envergadura. Aquí reside parte del problema. ¿Cómo podemos encontrar trabajo si las empresas desestiman nuestros currículums? Muy a menudo el problema no reside en el hecho de que el CV indique pocos estudios o experiencia laboral. Sencillamente, un gran número de empresas busca profesionales sobrecualificados, es decir, un perfil demasiado completo. No es de extrañar que se dispare el paro juvenil o en el sector de menores de treinta años si lo que cualquier empresa exige es que tengas, con tan poca edad, la experiencia de una persona de cincuenta años.

¿Qué podemos hacer? Muchas cosas, aunque no lo parezca. Podemos estudiar por nuestra cuenta. Podemos formarnos individualmente mediante manuales y artículos en PDF. Las bibliotecas públicas siempre estarán ahí prestando un servicio gratuito. No solo es posible obtener manuales de oposiciones o solicitarlos, sino que también es posible encontrar un fondo de documentación excelente de cualquier temática en todas las bibliotecas públicas y universitarias. Tal vez nuestra intención sea perfeccionar nuestros conocimientos en marketing digital, en administración pública o en literatura comparada. Puede hacerse, y todo ello puede agregarse al CV.

Porque salta a la vista que muchos responsables de recursos humanos, a la hora de abordar casi mil candidaturas o más, necesitan descartar rápido y sobre la marcha para facilitarse el trabajo. Nuestros esfuerzos por ser seleccionados cuentan y tienen peso, pero en la gran mayoría de los casos es una lotería, sobre todo si hablamos de trabajos muy genéricos que en principio no requieran de una formación superior específica, o de diez años o más de experiencia laboral. Tal es el caso de los trabajos en restauración o en escaparatismo comercial. Aunque, irónicamente, en estos casos puede ocurrir otro problema: que nos descarten precisamente por estar sobrecualificados.

Por esa razón, y aunque es una buena idea invertir el dinero de un préstamo personal en un curso de formación, otra excelente posibilidad es invertir en material de papelería para estudiar por nuestra cuenta, obteniendo siempre el material didáctico en instituciones públicas. Cómo y en qué utilicemos ese préstamo, depende de nosotros. A muchas personas les gusta hacer resúmenes de los manuales en una libreta, otros optan por el sistema de estudio de fichas. Otros, incluso, prefieren comprarse sus propios manuales para poder subrayar en ellos a placer, comprando para ello los subrayadores necesarios.

Las opciones, en fin, son múltiples. Tantas como las alternativas disponibles a la hora de elaborar el CV. De hecho, muchos aspirantes a un puesto de trabajo estable, es decir, todas las personas sin ingresos, suelen elaborar dos currículums: uno con toda la experiencia específica relacionada con el ámbito concreto en el que les gustaría trabajar de por vida, y otro para trabajos más estacionales que les permitan obtener ciertos ahorros para otros objetivos. En el segundo caso, es común eliminar toda la formación superior para evitar los descartes por sobrecualificación arriba mencionados.

No es sencillo trabajar. No es sencillo vivir, al menos mientras los objetivos vitales de cualquier ser humano, como una vivienda digna y medios para ser independientes en todos los sentidos, sean la recompensa por nuestra fuerza de trabajo. Vivir dignamente no debería ser concebido nunca como una recompensa, sino como un derecho. Todo ello, sin embargo, es difícil en el tipo de sociedad que nos hemos montado. Mientras las cosas cambian, solo podemos hacer uso de los recursos que tenemos a nuestra disposición. Quién sabe qué posibilidades nos traerá el futuro y cómo nuestros esfuerzos obtendrán su fruto.

 


Artículos relacionados


Publicado por el 08 feb, 2019 | Publicar un comentario



Publicar un comentario

Debes estar identificado para publicar un comentario.

Destacados

Compartir en las Redes Sociales