Descubriendo las Clases de Brackets Dentales que Hay



A la hora de hablar de los tratamientos de ortodoncia, seguro que uno de los primeros elementos que nos viene a la cabeza son los brackets dentales.

Y es que los brackets son posiblemente el elemento más característico de los aparatos dentales que se usan para corregir los dientes desde hace muchos años.

Es habitual encontrarse con niños y adolescentes que utilizan aparatos para corregir su dentadura, aunque también es cada vez más habitual encontrarse adultos que utilizan brackets.

Esto puede reflejar un cambio de tendencia, ya que los brackets eran asociados siempre a los niños pequeños y jóvenes en edad escolar, como si de algún modo los adultos no tuvieran derecho a utilizar brackets para corregir los defectos que su dentadura pudiera tener.

De algún modo esto provoca una especie de estigma social, que hace que los adultos se muestren más reticentes a utilizar ortodoncia para relacionarse, ir al trabajo, o simplemente hacer una vida normal.

Aunque esta tendencia parece que poco a poco va cambiando, ya que es algo totalmente cultural y que no tiene ninguna razón de ser más allá de los prejuicios, los adultos que no pudieron corregir su dentadura de pequeños cada vez se van animando más a hacerlo cuando son mayores.

Hay que tener en cuenta que el mercado de la ortodoncia ha avanzado y evolucionado mucho en los últimos años, así que aunque se siguen utilizando los brackets de toda la vida, en la actualidad hay multitud de tipos de brackets que pueden ofrecer unos recursos estéticos mucho más avanzados que los de los aparatos tradicionales.

El mecanismo de funcionamiento de los brackets sigue siendo el mismo que el de siempre.

Los brackets se fijan a los dientes y el arco metálico al que van unidos los brackets, por norma general mediante gomas, recorre cada arcada (superior e inferior) de un lado a otro. Esto conforma el aparato que ejerce las fuerzas necesarias para ir corrigiendo la posición de cada pieza dental.

Como decimos, aunque la base de funcionamiento de los brackets sea la misma, en el mercado se pueden encontrar actualmente muchos matices ya que hay muchos tipos de brackets.

Veamos a continuación algunos de los más habituales:

  • Brackets metálicos: Si has leído hasta aquí, los brackets metálicos no suponen ninguna sorpresa. Se trata de los brackets clásicos, de toda la vida, que aunque tengan sus detractores se siguen utilizando y siguen ofreciendo unos grandes resultados.
  • Brackets autoligables: Esta clase de brackets son más evolucionados que los tradicionales. Pueden ser metálicos o de un material más estético como el zafiro. La característica diferencial de los brackets de autoligado es que no utilizan ligaduras externas (como su propio nombre indica). Esto significa que tienen un sistema por el que se unen al arco metálico con un solo clic en lugar de utilizar gomas. Esto trae ventajas tanto estéticas como en cuanto a la limpieza y a la velocidad del proceso, ya que se aplican las fuerzas de una manera mucho más precisa y se reduce la fricción entre los brackets y el propio arco.
  • Brackets de zafiro: Se trata de unos brackets fabricados con cristal de zafiro, por lo que son transparentes y no se ven a simple vista a diferencia de los metálicos tradicionales. Obviamente esto hace que sean unos brackets mucho más estéticos y son los favoritos de aquellos que buscan disimular su aparato de la mejor manera posible sin llegar a gastar demasiado.
  • Brackets cerámicos: Esta clase de brackets están fabricados con porcelana. La porcelana puede hacerse de color blanco o de un color que imite más los dientes del paciente consiguiendo un efecto mejor que el de los metálicos. Aunque a diferencia del zafiro, la porcelana suele teñirse e ir perdiendo su color además de ser menos resistente, por lo que el tratamiento podría alargarse más. Su menor resistencia hace que sea muy recomendable el uso de protectores dentales sobre todo si se practican deportes de pelota o contacto, ya que aunque sea recomendable siempre, en este caso de la porcelana podrían provocarse roturas de los brackets más fácilmente.
  • Brackets linguales: Son sin duda los brackets más sofisticados del mercado y por ello, también son los más caros. Su mayor virtud es que se colocan por la cara interna de los dientes en lugar de la externa, es decir, están en contacto con la lengua. Esto hace que no se vean cuando el paciente habla o sonríe, lo que supone que nadie sabrá si lleva o no ortodoncia. Lo malo es que el procedimiento es más complicado y los brackets son especiales, por lo que el precio de esta ortodoncia aumentaría mucho, entre otras razones.

Como puedes ver, hay una gran variedad de brackets en el mercado actual de la ortodoncia que se pueden adaptar perfectamente a cualquier necesidad, así que ya no hay excusas para hacérsela si realmente se necesita.


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Publicado por el 18 Jul, 2018 | Publicar un comentario



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