Enfermedades que puede provocarte tu colchón



Uno de los grandes placeres de la vida es sin duda un buen sueño. No hay como llegar a casa y recostarse en la cama para dormir olvidándonos de todas las preocupaciones del día. Pero este acto de disfrute puede convertirse también en nuestra peor pesadilla. Y es que nuestro colchón puede ser nuestro mejor amigo o nuestro peor enemigo.
No contar con un espacio cómodo tiene consecuencias directas en nuestra salud, calidad de vida y hasta estado de ánimo. A continuación te contaremos algunas de las principales enfermedades que puede estar provocando tu colchón, si detectas algunas de ellas es hora de que pienses en reemplazarlo y no sólo te aseguramos podrás descansar mejor, sino que también gozarás de un mejor estado de salud.

Problemas en la columna vertebral
Uno de los principales padecimientos son los dolores de espalda y columna vertebral. Y es que dormir en un colchón hundido, con los resortes salidos o roto nos provocará sin duda fuertes dolores en la espalda y el cuello. Nuestro cuerpo al no encontrar el soporte adecuado para su descanso se pondrá tenso y la columna se doblará. Estos dolores son muy severos y afectan directamente nuestra calidad de vida. Así que si cada vez que te levantas sientes algún dolor o notas tensión en tus músculos es tiempo de comenzar a pensar en cambiar tu cama. No olvides evaluar tampoco el boxsprings o base porque también puede ser un detonante de que tu colchón no se conserve en buen estado.

Trastornos del sueño
Al no sentirnos cómodos en nuestra cama es muy probable que comencemos a despertar con mayor continuidad, lo cual afectará nuestros patrones del sueño y no estaremos dándole a nuestro cuerpo el descanso que necesita, y al contrario, al despertar nos sentiremos cansados y sin ganas de hacer nada. Incluso es muy probable que comencemos a experimentar insomnio, lo cual trae otras desventajas a nuestro cuerpo como ojeras, pérdida en la concentración e incluso disminución de nuestro sistema inmune.

Alergias
Los colchones son uno de los lugares que más ácaros y bacterias acumulan. Tener un colchón viejo es sinónimo de dormir sobre al menos dos millones de ácaros por centímetro cúbico. Esto puede provocar reacciones en nosotros sobre todo si padecemos algún tipo de alergia. De ser el caso se presentarán síntomas como tos intensa, ruidos al respirar o calor en el pecho. Para evitar estos padecimientos además de cambiar nuestro colchón es importante darle un buen mantenimiento. Se recomienda girarlo por lo menos cuatro veces a lo largo del año, limpiarlo exhaustivamente y dejar que se ventile por lo menos una hora. Nunca está demás colocar una funda contra ácaros.

Problemas en los ojos o la piel
La conjuntivitis o dermatitis son los principales problemas que podemos presentar cuando nuestro colchón es viejo y está en mal estado. Si comienzas a notar enrojecimiento por las mañanas o cambios en tu piel como la presencia de ronchas pueden ser una señal de alerta para cambiar tu cama o darle una buena limpiada, quizá físicamente tu colchón esté en buenas condiciones pero si no lo mantienes limpio además de provocarte algún problema de salud harás que se deteriore más rápido.

Cuidados preventivos
Si has detectado algunos de los síntomas anteriores no esperes más y comienza a planear el cambio de tu colchón. Cuando lo hagas notarás cómo desaparecen y también percibirás un cambio en tu estado de ánimo y vitalidad.

Sí ya tomaste la decisión de decirle adiós a tu viejo colchón ahora es momento de que conozcas algunos consejos para cuidarlo y mantenerlo en el mejor estado posible, si los sigues ayudarás a alargar su periodo de vida, pero no abuses, recuerda que los colchones no son eternos y deberás cambiarlo con cierta periodicidad, entre mejor calidad de colchón tengas y más cuidados apliques más tiempo podrás tardar en reemplazarlo.

Consigue un buen forro que lo proteja de posible manchas, además procura no consumir alimentos sobre tu colchón para prevenir algún derrame, pero si esto llegara a ocurrir y tiene un buen protector no tendrás de qué preocuparte. No olvides lavarlo al menos una vez al mes para eliminar todos los ácaros y polvo que pueda acumular.

Aspira por completo tu colchón cada quince días, esto ayudará a que no se acumule el polvo y sobre todo te dará la oportunidad de ventilarlo.Se recomienda también darle vuelta a tu colchón cada determinado tiempo, de dos a cuatro veces al año es lo ideal, esto dependerá de qué tan nuevo es tu colchón y las condiciones en las que se encuentre.

Nunca lo pongas en contacto con la humedad, si por alguna razón se manchó o le cayó alguna bebida encima no intentes limpiarlo con trapos mojados y nunca coloques líquidos limpiadores directo sobre éste, lo mejor es que utilices productos de limpieza en seco. Sigue estas recomendaciones y tendrás un gran descanso, así que no esperes más y ten dulces sueños.

 


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Publicado por el 01 jun, 2017 | Publicar un comentario



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