Intervencion con maltratadores: mayores y discapacitados



INTERVENCIÓN CON L@S MALTRATADOR@S EN CASOS DE MALOS TRATOS A MAYORES Y DISCAPACITADOS

Nos centraremos en los casos de malos tratos a mayores y a personas discapacitadas, por parte de sus familias, pues en este apartado estamos hablando de las intervenciones en el contexto familiar.

Las personas y/o familias que tienen a su cargo y cuidado a personas mayores y/o discapacitadas, físicas o psíquicas, generalmente tienen que asumir un sobreesfuerzo en el desarrollo de sus funciones y roles familiares, incluso aunque carezcan de los recursos necesarios para hacerle frente, llegando a dejar su empleo para dedicar todo el tiempo al cuidado de esa persona, limitando su vida personal y social notablemente. Todas estas circunstancias varían sustancialmente según la situación de la persona mayor o discapacitada, el grado de autonomía que tiene, la cronicidad de su enfermedad o discapacidad, si se cuenta con el apoyo de otros miembros de la familia o con apoyos sociales, etc., esta situación provoca un aumento del estrés, aparecen dificultades en las relaciones familiares e interpersonales, proceso que de continuar puede llegar a provocar situaciones de negligencia y/o maltrato hacia la persona que tienen a su cargo, así como un gran desgaste físico y mental del cuidador@ principal.

En estas situaciones, la tarea del educador@ familiar es que la familia pueda asumir esta circunstancia de la forma más saludable, ya que se limitarán las posibilidades de que la tensión sea descargada en forma de agresiones o negligencias graves:

-    Plantearles que realicen un reparto más equitativo en las tareas de cuidado de la persona, siempre que no suponga que l@s menores asuman roles que no les corresponden para su edad.
-    Formación acerca de los cuidados que precisa la persona a su cargo, según sus necesidades, las características de su enfermedad o minusvalía, la edad, los recursos con los que cuenta la familia para hacer frente a la situación.
-    Que accedan a los recursos sociales que ofrecen los organismos o entidades, públicas y privadas, que hacen más llevadera la situación: recursos materiales (pañales, sillas de ruedas, camas articuladas…), acceso a un centro de día, contar con la colaboración de un@ auxiliar de ayuda a domicilio, aunque sólo cubren unas horas al día, permiten dar un respiro al cuidador@ principal, para que pueda dedicarse ese tiempo libre a su propia persona o que le permita seguir trabajando a media jornada.
-    Informarles sobre la posibilidad de ingreso de la persona en un centro geriátrico, en el caso de las personas mayores con estados avanzados de demencias seniles, alzheimer, parkinson…, o en un centro especializado para aquellas personas con graves discapacidades físicas y/o mentales. Aunque muchas veces, el cuidador@ cree que trasladar a sus seres queridos a un centro es abandonarlos, sin embargo, suelen estar mejor atendidos a cargo de profesionales competentes, y l@s cuidador@s quedan liberados, en cierta manera, de una tarea para la que no suelen estar preparados ni física ni psicológicamente.
-    Ofrecer apoyo psicológico al cuidador@ principal que le permita sobrellevar su tarea de forma más saludable y con menos repercusiones para su salud mental y física. Permitirle cierto desahogo al poder comentar con el psicólog@ aquello que le preocupa, sus frustraciones, sus tensiones, las dificultades con las que se encuentra.

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Publicado por el 30 ene, 2012 | Publicar un comentario



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