La mejor formación en astrofísica de España



Las estrellas, los planetas, los cuerpos celestes, los agujeros negros, la infinidad del espacio oscuro, lo desconocido. En una era en la que parece que ya no quedan resquicios por descubrir en el planeta Tierra, el universo se ha convertido en el objetivo inmediato de los exploradores intrépidos. A través de la ciencia ficción soñamos con un futuro plagado de naves espaciales de curvatura o capaces de desplazarse a velocidad de la luz, y nos imaginamos a nosotros mismos siendo los primeros colonos de Marte o, más ambicioso aún, de un planeta jardín en otro sistema solar. La ciencia avanza, pero no tan rápido como nos gustaría. Mientras todo eso llega, solo podemos cerrar los ojos e imaginar.

También podemos, si así lo deseamos y tenemos suficiente perseverancia para ello, situar aunque sea un pie en la tierra y estudiar las ciencias del espacio. La astrofísica, es decir, lo que ya sabemos y lo que se averigua cada año a través de múltiples investigaciones. Coloquios, conferencias, grupos de indagación, libros, hipótesis, teorías verificadas… Todo ello contribuye a que, cada día que pasa, cada año y cada década, estemos un poco más cerca de esa era de los viajes espaciales y las exploraciones de otros mundos que tanto anhelamos. Nuestros deseos más descabellados tienen que ver con la consecuencia de esa exploración: la vida extraterrestre, consciente o no.

La cuestión es que, en España, tenemos múltiples maneras de acceder a estudios especializados en astrofísica y la cuestión del universo. Una persona que sienta un interés muy temprano por estas ciencias debería, ya desde el instituto, intentar adquirir todas las bases que le sean posibles. Es decir, debería, entre otras cosas, escoger un Bachillerato de Ciencias, donde aprenderá los fundamentos básicos de la física, la química, la biología y las matemáticas. Sin estas cuatro disciplinas, aspirar a ser un investigador del espacio sería un poco más complicado, claro que nunca es tarde para aprender y siempre hay medios alternativos de aprendizaje autónomo.

El paso ineludible es el grado en física. Un aspirante a explorador espacial, alguien que tiene claro el camino a seguir, no debería reparar en gastos a la hora de acceder a estos estudios. Por supuesto, es derecho de todo estudiante universitario solicitar becas públicas, y, en caso de encontrarse realmente en una situación económica inestable o complicada, es bastante probable que el Ministerio de Educación acceda a otorgar la beca en cuestión. Además, hay que contar con los gastos de desplazamiento, pues una carrera en Física, por desgracia, no se estudia en todas las universidades del país. En cualquier caso, hay otras opciones: ahorrar con antelación si se está en disposición de hacerlo, o recurrir a la inestimable ayuda de minicréditos rápidos.

¿Cuál es el siguiente paso, una vez que se han ido superando todos los cursos y todas las asignaturas? Naturalmente, la especialización, algo que llega con los cursos finales y, sobre todo, con las prácticas a escoger y con el trabajo de fin de grado, que debería versar sobre cualquier tipo de cuestión relacionada con los planetas y con el espacio. Sin embargo, aún hay mucho más. La auténtica especialización, la formación que dará a la persona amante del universo un acceso directo a la investigación astrofísica, es un máster y un doctorado.

En nuestro país, es posible acceder al Máster Universitario en Ciencia y Tecnología desde el Espacio en la Universidad de Alcalá, donde se profundiza en la metodología de la investigación espacial. La Universidad Complutense de Madrid también ofrece el Máster Universitario en Astrofísica, un hervidero de aprendizaje sobre las últimas técnicas relacionadas con la experimentación de las ciencias del espacio desde nuestro planeta. La Universidad de La Laguna, en Tenerife, también ofrece este mismo máster, y estudiar las estrellas desde uno de los mejores enclaves geográficos para su observación es un plus muy atractivo.

A todo esto le sumamos el siguiente paso: los doctorados. Por ejemplo, el Doctorado en Investigación Espacial y Astrobiología, también en la Universidad Espacial, que se centra no solo en la exploración de los cuerpos celestes, sino en las posibilidades de hallar vida orgánica más allá de la Tierra. Hay otras alternativas, como el Doctorado en Física y Ciencias del Espacio de la Universidad de Granada, o el Doctorado en Ciencia, Tecnología y Observación Espacial de Euskal Herriko Unibertsitatea, la Universidad del País Vasco. Si las carreras universitarias no son baratas, los másteres y los doctorados también pueden implicar la necesidad de solicitar ayuda de prestamistas o becas públicas. Sin embargo, es una inversión de futuro asegurada.

Las estrellas seguirán ahí, la vida geológica avanza a una velocidad mucho más lenta que la vida humana. No hay necesidad de darse prisa con unos estudios que, mientras más sólidos sean, más frutos darán. Sin duda, la astrofísica es una disciplina hermosa.


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Publicado por el 25 Mar, 2019 | Publicar un comentario



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