La psicología positiva ¿A qué se refiere? Y ¿Cómo aplicarla?



Desde que estamos en nuestra niñez nos abordan con todo tipo de información, está siempre proviene de una fuente externa, como la televisión, nuestros padres, amigos, aprendemos a escuchar el mundo, y estar atento a lo que nos rodea. Sin embargo, en ocasiones recibimos mensajes no tan positivos, muchas veces nuestros padres sin querer nos dicen que tengamos cuidado cuando jugamos de no caernos o lastimarnos, y eso está bien, pero si el mensaje es muy repetitivo y a veces sin justificación, puede generar cierta inseguridad en nosotros que pasa desapercibida pero que queda grabado en nuestro cerebro.

Frases como: “las cosas son difíciles”, “hay que ganarse la vida con el sudor de la frente”, “hay que trabajar mucho para conseguir lo que quieres”, van generando la idea de que todo es cuesta arriba, que los recursos son escasos, y que las condiciones no son iguales para todos. La economía de hecho siempre ha estudiado los recursos materiales y financieros como bienes limitados y escasos, por lo que el pensamiento de escasez siempre está en nuestra mente y crecemos con él, esto sin darnos cuenta nos trae ciertas dificultades en la vida, que proyectamos sin querer, y lo transmitimos a las generaciones futuras.

Es cierto que los recursos hay que saber utilizarlos, pero siempre van a estar disponibles, y debemos tener el pensamiento positivo de que nos lo merecemos, debemos centrarnos en que la abundancia siempre estará presente en nuestra vida, pero esto no debe ser un concepto de auto engaño o sugestión programada, no es cuestión de repetirnos todo el día:  “tengo dinero”.. “tengo abundancia” “tengo una casa enorme”, cuando no es cierto, sino que es creer que es posible realmente  y sentirlo así. Los pensamientos van unidos a los sentimientos, y somos seres pensantes que sienten, por lo tanto, al sentir incluso la emoción de que algo puede suceder, la mente se va proyectando hacia ese objetivo.

Los seres humanos somos rutinarios y seguimos ciertos hábitos, a veces sin darnos cuenta, tenemos un comportamiento casi sin variación, ante ciertas circunstancias o personas, nos levantamos todas las mañanas y hacemos lo mismo. De este mismo modo, podemos cambiar nuestros pensamientos, y para esto debemos estar atentos a lo que pensamos, si tratamos de generar pensamientos positivos con más frecuencia, sin darnos cuenta podemos crear un hábito, y el cerebro lo va procesando de esta manera.

Es igual cuando comenzamos una rutina de ejercicios, poco a poco el cuerpo se va condicionando, y los músculos cada vez hará los ejercicios con más rendimiento; así mismo, la mente se puede condicionar para producir un cambio en nuestra forma de pensar, pero esto solo lo comenzamos a hacer, cuando estamos conscientes y tenemos la intención de cambiar algo que consideramos está mal. En este sentido, al cambiar los pensamientos de rechazo, de pobreza, de escasez, de limitaciones que a veces nosotros mismos nos imponemos, por otros, de auto confianza, seguridad, alegría, optimismo, riqueza, y ganas de vivir, esto creará poco a poco un hábito mental que sin darnos cuenta cambiara nuestra vida.

Se ha determinado que de acuerdo a la óptica de cada persona de cómo percibe los problemas, podrá manejar de la mejor manera las situaciones que se le presenten, no todos vemos la vida desde el mismo ángulo y esto dependerá de la forma como nos enseñaron a verla, claro que también entra en juego nuestro propio juicio, y creencias; pero indudablemente el medio externo donde nos desenvolvemos es determinante, y como se dijo anteriormente, influye en nosotros a veces sin darnos cuenta, y nuestro comportamiento muchas veces obedece a esa programación.

Las oportunidades están disponibles para todos, pero no todos tenemos esa disposición y la mentalidad adecuada para luchar por lo que queremos, conocernos a nosotros mismos, identificar nuestras debilidades, mejorar nuestros aspectos que se puede considerar negativos y que no nos ayuda a avanzar, es clave para conseguir el éxito en lo que hacemos. Todo lo que hacemos en la vida comienza con un pensamiento, antes de hacer cualquier cosa primero la pensamos, luego es que ejecutamos la acción para buscar o hacer lo que queremos realizar, pero a veces creemos que la materialización de un sueño está muy lejos de poder realizarse, en primer lugar, el miedo y las inseguridades nos ponen el camino más difícil y damos vueltas y vueltas sobre un mismo asunto, sin atrevernos a tomar la decisión de hacerlo posible, y por otra parte, nos dejamos llevar por las personas a nuestro alrededor, que también están sugestionadas de alguna manera a la tendencia negativa de la vida, y aunque a veces nos den consejos de que no tomemos riesgos por una u otra cosa, y no lo hacen de mala intención, nosotros debemos lograr la confianza necesaria para pensar que si es posible.

Por supuesto, que esto no quiere decir que debemos ir tras sueños imposibles porque somos positivos y todo se hace realidad, ni tampoco que vamos a ir por la vida sonriendo y riéndonos de todo, porque eso sería estar fuera de foco, debemos ser muy realistas en lo que deseamos, y saber cuáles son nuestras limitaciones, y sobre aceptar que no todo se puede lograr, pero si se tiene una mente abierta y una actitud positiva es mucha más fácil enfrentar las eventualidades, y verlas como retos que nos ayudan a superarnos, y no como fracasos, por eso también es importante terminar lo que comenzamos y no desistir hasta haber agotado todos los recursos, porque de esta manera nuestra mente trabaja hacia la culminación de objetivos y por ende hacia el éxito.

 


Artículos relacionados


Publicado por el 22 Jul, 2020 | Publicar un comentario



Publicar un comentario

Debes estar identificado para publicar un comentario.

Destacados

Compartir en las Redes Sociales