Las claves para una gestión de equipo eficaz



“Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil” Esta frase, que ha sido usada en múltiples ocasiones para definir que cada persona tiene habilidades especificas en áreas determinadas, ha sido el principal motivante de gestión de equipos en compañías, startups y multinacionales.

Manejar un equipo de trabajo en donde se potencien sus habilidades y a la par mantenerlos complacidos como equipo es una tarea difícil. Y más cuando el equipo de trabajo tiene personalidades distintas y difíciles de lidiar, ya que se puede llegar a obstaculizar el trabajo colectivo y crear un ambiente laboral hostil que puede afectar el rendimiento de los trabajadores.

Pero ¿Cuál es el secreto para lograr la correcta comunicación y gestionar los conflictos de forma positiva?

La manera más inteligente de gestionar equipos es aprender a manejar la personalidad de cada individuo ayudándolo en su desarrollo profesional para que sus cualidades se conviertan en una fuerza para el equipo y de resultados positivos a la compañía.

Los nuevos managers de equipo se avocan a ser una figura más como colaborador y líder que un jefe autoritario, figura que dominaba la estructura de negocio anterior.

“La clave está en escuchar al empleado y entender cuáles son las necesidades y luego tomar las mejores decisiones. La mayoría de las encuestas de calidad siempre el tema de la comunicación sale a la luz y creo que esta es la clave, gestionar bien la decisión. Inculcar la comunicación clara y recibir el feedback positivo y negativo de tu equipo es importante para generar un ambiente de confianza” señala Gustavo Pina con más de 14 años de experiencia en manejo de personal y actual Managing Director de Akuaro.

El éxito de un equipo de trabajo es saber que cada individuo abordará de forma distinta los problemas y todos podrán llegar a una solución productiva. Una persona tímida, por ejemplo, quizás no exprese su opinión en voz alta pero es importante incitarle a aportar ideas. El extrovertido, que generalmente le gusta convertirse en líder, son personas proactivas que hay que incentivarlo a escuchar y valorar las opiniones ajenas.

El rol de los diferentes miembros del equipo de trabajo tiende a evolucionar o cambiar con el tiempo para optimizar la calidad de trabajo destacando los puntos fuertes de cada persona.

Asimismo, un buen match entre equipos es poner personas que se complementen entre ellas: poner al extrovertido y sociable a trabajar en equipo con el tímido para complementar sus fortalezas y debilidades individuales.

Los managing de equipos tienen que motivar, delegar, supervisar y saber conocer a su equipo de trabajo a la par que los intereses de la compañía. “Nuestra principal función como líderes de equipos es no desmotivar a las personas. Porque se ve que en las encuestas que hacen en distintas compañías, el principal motivo que hace que la gente renuncie a sus trabajos es por su jefe. Es una gran responsabilidad lidiar con personal. El desarrollo de la persona es importante, creer en ellas, confiar en ellas y así que sepan que pueden generar un valor añadido a la compañía” señala Pina.

De todo esto podemos concluir que un buen jefe “nace y se hace”. Los aspectos como comunicación, empatía, capacidad para transmitir mensaje, escuchar y motivar son las armas impredecibles que siempre necesitará un buen jefe o líder de equipo.

Las compañías y métodos de trabajo evolucionan y con ellos la gestión de personal.

 Características de un buen líder:

  • Buena comunicación: la parte más importante de un líder es saber transmitir la estrategia de la compañía de una forma clara y concisa.
  • Dar buen ejemplo: los cargos directivos son cargos que se encuentran en constante observación por el resto del equipo. Es por ellos que en ocasiones sus acciones son consideradas modelos a seguir.
  • Saber delegar: un buen líder no es aquel que sabe hacer de todo, sino es aquella persona que sabe distribuir tareas a las personas más especializadas de la materia.
  • Motivación: la motivación e inspiración es clave para que los empleados hagan un buen trabajo día a día.  Un trabajador motivado es un empleado productivo. Reconocer y fomentar las habilidades de los empleados es clave para generar un buen clima laboral.
  • Empatizar: un buen líder tiene que saber escuchar, comprender las necesidades de sus empleadores y ser comprensivo con sus situaciones personales.
  • Establecer metas reales: los equipos tienen que manejarse por objetivos. Los buenos líderes establecen fechas reales para el alcance de las metas y potencia las capacidades de su equipo para poder llevarlas a cabo.
  • Autocrítica: quizás la característica más difícil de lograr pero la que genera más empatía con el equipo de trabajo es que un lider sea capaz de reconocer sus propios errores y pueda estar abierto a oír feedbacks negativos sobre su performance. De esta manera podría mejorar su trato e interacción con los demá

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Publicado por el 11 Dic, 2017 | Publicar un comentario



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