Los beneficios de la limpieza al vapor



A la hora de realizar la limpieza de oficinas, ya sea en Zaragoza, Nueva York o cualquier ciudad del mundo, el vapor se ha convertido en un gran aliado. El empleo del vapor para la limpieza ha probado ser de gran utilidad y tener muchísimos beneficios, entre ellos ser verdaderamente económico y dejar prácticamente cero impacto en el medio ambiente.

Primero es necesario entender lo que significa limpiar al vapor. En este proceso se genera vapor a baja presión, usualmente con tan sólo cuatro a un 6% de agua, y a una temperatura que oscila entre los 115 y los 155 °C. Esta temperatura asegura la muerte inmediata la mayoría de gérmenes y bacterias, responsables en todos los casos del olor a suciedad, encierro o hacinamiento, tan característico de los edificios de oficina.

El vapor puede ser aplicado a casi todas las superficies, ya que a pesar de que alcanza una alta temperatura, el pasaje de la boquilla limpiadora o del flujo de vapor suele ser muy rápido, por lo cual la mayoría de las superficies son perfectamente resistentes a este tipo de limpieza. Comparativamente, limpiar al vapor es mucho más inocuo que el empleo de cualquier agente detergente o abrasivo. Dado que el vapor empleado en la limpieza contiene en sí poca agua, la misma se evapora rápidamente, por el mismo calor generado por el sistema.

El vapor es ideal para la limpieza y desinfección de alfombras, tapizados, cortinas o cualquier otro material tejido ya que limpia al instante, no humedece, restaura los colores naturales, desodoriza, desinfecta y quita las arrugas.

Las máquinas de limpieza al vapor son grandes ejemplos de “limpieza verde”, es decir amistosa con el medio ambiente, ya que no requieren el uso de soluciones de limpieza química. Este tipo de limpieza está creciendo en popularidad debido a la capacidad del vapor para matar los gérmenes y alcanzar la casi total desinfección sin el uso de desinfectantes químicos. El vapor también ha probado ser sumamente eficaz para matar los ácaros del polvo en alfombras, ropa de cama y tapicería. Además, el vapor seco puede matar insectos de cama y sus huevos cuando alcanzan temperaturas de 150-170 grados. En la limpieza de cocinas, lugares de elaboración y procesamiento de alimentos, comedores y áreas comunes, el vapor es ideal porque evita tener que recurrir a desengrasantes industriales, tan nocivos para la salud, inclusive el mismo personal abocado a la limpieza. El vapor remueve rápidamente la grasa, los restos de comida, y los olores, haciendo que las superficies vuelvan a brillar, casi como por arte de magia.

En cuanto al uso del agua, obviamente un recurso natural que debe ser cuidado, las máquinas de limpieza al vapor hacen un uso sumamente eficiente. Siempre se gastará una fracción de lo que se usaría limpiando con baldes y acarreando el agua sucia a los desagotes. El vapor es capaz de limpiar prácticamente cualquier superficie del suelo, removiendo hasta las capas más profundas de suciedad, típicas del uso de ceras u otros productos que van quedando sobre los pisos con el correr de los años. Luego de aplicar limpieza por calor a los pisos, en muchos casos parecerá que se han cambiado las baldosas o cerámicas, ya que se verá totalmente restaurados su color natural.

La limpieza al vapor también es ideal para personas con problemas de alergia, al prescindir del uso adicional de elementos químicos.

El vapor elimina los hongos, tan frecuentes en las oficinas, y que puede llegar a constituir un verdadero problema de salud para los usuarios. En general, la biocontaminación puede ser combatida eficazmente con esta solución de bajo costo, y alta eficacia. Por una limpiadora de vapor industrial es posible higienizar muchos metros cuadrados en poco tiempo, horrando no sólo en insumos, sino también en gastos de personal.


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Publicado por el 27 Ago, 2015 | Publicar un comentario



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