Nicaragua, pone en riesgo salud y vida de las mujeres



De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud existen seis países en los cuales bajo ningún concepto se puede realizar un aborto utilizando técnicas como el legrado uterino o las pastillas para abortar. Cuatro de estos países se ubican en América Latina y se tratan de El Salvador, Nicaragua, República Dominicana y Chile, éste último se encuentra en proceso para cambiar la situación.

Estos países de América Latina se han visto envueltos en historias polémicas sobre mujeres que han tenido que pagar las consecuencias como ir a la cárcel o incluso fallecer por no solicitar atención médica por sufrir incluso abortos espontáneos.

La ONU reporta que sólo 58 países de 196 permiten el aborto por solicitud de la mujer respetando sus decisiones, y en 134 países es legal realizarlo sólo si la vida de ella está en peligro. De acuerdo con una organización internacional sin fines de lucro se estima que entre 2010 y 2014 sólo en América Latina se realizaron 6,5 millones de abortos, muchos de ellos practicados en condiciones no favorables y sin contar con el equipo médico necesario y calificado.

Y es que en algunos países la interrupción del embarazo es legal sólo en ciertas regiones, por ejemplo el aborto en México se puede realizar legalmente en la Ciudad de México hasta las 12 semanas de gestión sin importar el motivo del mismo, por lo que muchas mujeres de otros estados del país se ven en la necesidad de viajar para realizarlo, sin embargo, no todas cuentan con los recursos para hacer el viaje por lo que arriesgan su vida practicando abortos de manera clandestina.

Pero hay países donde viajar a una región tampoco es opción, tal es el caso de Nicaragua, una de las entidades que castiga a las mujeres por abortar aunque su propia vida esté en peligro. Durante principios de año la organización internacional de los Derechos Humanos, Human Rights Watch, realizó un estudio sobre la situación del aborto en este país, en el cual concluyeron que la prohibición de éste ponía en riesgo la salud y la vida de las mujeres.

“La prohibición del aborto ha infundido temor e incertidumbre entre mujeres y niñas, al poner en peligro sus vidas, negarles autonomía y privacidad, e interferir con su atención médica”, señaló Sarah Taylor, defensora de Derechos de la Mujer de Human Rights Watch.

“Garantizarles a mujeres y niñas el acceso a abortos seguros y legales contribuiría sustancialmente a que ejerzan de manera plena su derecho a la salud y a terminar con las muertes maternas evitables”, añadió Taylor.

Dentro del estudio realizado por la organización internacional se destacó que Nicaragua es uno de los países con una mayor tasa de violencia doméstica y sexual, lo cual puede desencadenar en embarazos no deseados. Los datos que encontró la organización indican que las mujeres jóvenes y las adolescentes están expuestas al riesgo de embarazo no deseado como resultado de violación sexual.

Durante su investigación representantes de Human Rights Watch pudieron entrevistar a mujeres y representantes de la salud para sobre la situación del aborto en su país, y muchas de las entrevistas que realizaron pudieron comprobar que la violencia sexual es uno de los principales motivos de embarazos no deseaos, tal es el caso de una mujer que reportó que era violada por su pareja constantemente, lo cual provocó que quedara embarazada en dos ocasiones, la primera de ellas el embarazo llegó a término, pero en el segundo caso recurrió a un aborto clandestino arriesgando su vida y su salud e incluso su libertad.

De acuerdo con algunos médicos de la región las mujeres que quedan embarazadas producto de una violación sufren de fuertes episodios de estrés, e incluso muchas de ellas intentan suicidarse debido a que no encuentran una solución, sobre todo aquellas que no tienen recursos económicos y que no pueden pagar un aborto de manera clandestina.

Otro de los dos motivos a los que se tienen que enfrentar las mujeres es el estigma y la religión, muchas de las mujeres y niñas que habían interrumpido sus embarazos comentaron a Human Rights Watch que el estigma, incluida la condena de los líderes religiosos, era una fuente de temor y vergüenza.

A pesar de lo que Nicaragua vive el gobierno no se ha pronunciado al respecto y no emite ningún tipo de información sobre el tema. El único informe que se tiene es de 2016, y está basado en los pocos datos disponibles que se tienen al respecto, y éste concluyó que entre 2003 y 2013, cerca de 290 personas fueron denunciadas o detenidas por efecto de la prohibición del aborto.

El peor temor de las mujeres que se realizan un aborto clandestino es que sean denunciadas y tengan que ir a prisión, por esa razón cuando sufren alguna consecuencia procuran no pedir ayuda médica o mienten sobre lo que les pasó para evitar que sean acusadas, lo cual pone en gran riesgo su vida.


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Publicado por el 14 ago, 2017 | Publicar un comentario



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