Recomendaciones para ahorrar agua



El agua es un bien limitado y escaso, por lo que es nuestra responsabilidad adoptar una política de ahorro de agua en el hogar con la que no sólo estaremos respetando el medio ambiente, sino también reduciendo unos cuantos euros nuestra factura del agua.

En España se consumen 150 litros diarios por persona, según nos indica el Instituto Nacional de Estadística. Sin embargo, si cuidáramos un poco más el medio ambiente y estuviéramos concienciados de la importancia de un consumo más eficiente, la cifra podría bajar a 100 litros diarios por persona.

Hoy en día, existen en el mercado una serie de productos que pueden ayudarte a reducir de manera significativa el consumo de agua en tu hogar, sin que por ello tengas que perder calidad de vida. Hay soluciones tanto para el interior de la vivienda, especialmente en baños y cocinas, como para el jardín. Conocerlas puede suponerte un ahorro significativo en tu factura energética, y al mismo tiempo la satisfacción que proporciona estar cuidando el medio ambiente. Los fontaneros nos pueden enseñar trucos para ahorra agua.

¿Listo entonces para adoptar tu política de ahorro de agua? ¡Pues manos a la obra! Para el interior de la vivienda, alguno de los productos que pueden ayudarte a cumplir tu objetivo son los grifos termostáticos para bañera o ducha, los sistemas eco-stop, los grifos monomando y los aireadores para grifos, y en las cisternas de los sanitarios los sistemas de doble descarga.

Teniendo en cuenta que la higiene personal se lleva un 36% de nuestro consumo de agua y el inodoro un 27%, mientras que la lavadora consume un 20% del agua total que utilizamos, ya sabremos por dónde empezar. Para la limpieza de platos y vasos, sólo utilizamos un 11%, mientras que para la limpieza de la casa es donde menos agua invertimos, sólo un 6%.

Recomendaciones para ahorrar agua

Si quieres ahorrar agua en el baño, lo primero que debes hacer es repasar todos los grifos, para ver si tienen fugas. Un inodoro que pierde agua derrochará unos 200.000 litros al año, y un grifo que tenga un goteo supondrá derrochar 30 litros de agua diarios, o lo que es lo mismo, cinco cisternas completas.

Ducharte en vez de bañarte también ahorra agua. Una ducha de cinco minutos requiere de 100 litros aproximadamente, mientras que darse un baño supondría hasta 250 litros.

Si instalamos un reductor de presión o cerramos ligeramente la llave de paso del agua a la vivienda también notaremos la diferencia, al igual que si cerramos el grifo mientras nos enjabonamos, nos afeitamos o nos lavamos los dientes. Este sencillo gesto permite un ahorro de 12 litros cada vez que lo hagamos, lo que, si hacemos cálculos, supone un ahorro de unos 10.000 litros al año.

Si utilizamos una papelera en vez del WC ahorraremos entre 6 y 12 litros, mientras que si usamos un sistema de doble descarga en el inodoro gastaremos la mitad. ¿Qué no puedes hacer un desembolso tan grande? ¡Pues introduce una botella de agua llena en la cisterna para reducir su capacidad! ¡Mira qué sencillo!

Si lo que buscamos es ahorrar agua en la cocina deberemos seguir estos consejos: no descongelar alimentos bajo el grifo, sino depositándolos en el frigorífico. Además, si dejamos una botella de agua en la nevera tendremos siempre agua fría y no dejaremos que corra el agua del grifo para conseguirla.

A la hora de fregar, quizá no sea necesario que llenes completamente el cubo. Al contrario de lo que ocurre con la lavadora y el lavavajillas, que deben ir llenos cuando los pongamos, o bien utilizar la opción de media carga. Y si tenemos una lavadora o un lavavajillas eficiente energéticamente, mejor que mejor.

Por último, no olvides cerrar el grifo cuando estás enjabonando los platos. Cuando hayas terminado de hacerlo, entonces abre el grifo y los aclaras.

También si te interesa puedes ver este consejo: Tips de cerrajería

Hazlo tú mismo

Una de las mejores y más efectivas opciones que puedes realizar en tu política de ahorro de agua es cambiar los grifos del baño o la cocina por otros que sean más eficientes. Para ello necesitaremos algunas herramientas, como una llave inglesa, otra fija y otra de tubo, una linterna, un cortatubos, un destornillador, un arco de sierra para metales, un pequeño espejo y una mordaza. En cuanto a los materiales, nos podemos arreglar con teflón, la llave de paso o llave de escuadra, un latiguillo flexible y un trapo.

En primer lugar procederemos a instalar las llaves de corte. Además de la llave de corte general de suministro de agua, las nuevas viviendas tienen llaves de corte independientes de agua caliente y fría en los cuartos de baño, aseos y cocinas, lo que permite cortar el paso del agua en una de estas estancias y permitir que haya en las otras de la vivienda.

Cada punto de agua, además, tiene su propia llave de corte. Si salen de la pared se llaman llaves de escuadra. Por eso, cuando un sanitario se estropea basta con cerrar su propia llave de escuadra y así no dejaremos sin agua al resto.

Sin embargo, en las viviendas antiguas sólo existe una llave de corte general y las tuberías de agua conectan a los grifos mediante latiguillos o conductos de cobre cromado. Si éste es tu caso, te interesará poner una llave de corte en cada toma. Para ello debes cerrar la llave de paso de la entrada general, que es el primer paso que debes hacer.

A continuación, vacía la instalación por el grifo más bajo y comienza a desmontar los latiguillos que conectan los grifos con las tomas de agua. Si tienes problemas a la hora de desmontarlos utiliza un cortatubos o un arco de sierra para metales y directamente córtalos.

Si las tuberías son de cobre es probable que te encuentres con codos latonados soldar-roscar, que por un lado están soldados a la tubería empotrada y por el otro presentan una rosca hembra. Si esta rosca está en buen estado, procederemos a limpiarla bien y después aplicaremos teflón, dando veinte vueltas sobre la rosca en sentido de las agujas del reloj.

Ahora vamos roscando la llave de escuadra con la ayuda de una llave, sin forzar el roscado para no partir el codo. El teflón te ayudará a dejar la llave en vertical sin necesidad de llegar al final de la rosca. Realizaremos el mismo procedimiento para montar el resto de las llaves de escuadra. Después las cerramos y abrimos la llave de paso general para comprobar que no hay fuga en ninguna de ellas. Si las hay, volveremos a cortar la llave de paso general, vaciaremos la instalación, desmontaremos la llave de escuadra que tenga el problema y añadiremos teflón.

El desmontaje del grifo antiguo no debe asustarnos, pues es una tarea relativamente sencilla. Eso sí, exige ponerse en unas posturas algo incómodas, como tumbarse boca arriba, lo que nos permitirá tener las manos libres para trabajar, por lo que si usted sufre de espalda o tiene poca flexibilidad, quizá le resulte más recomendable llamar a un profesional para la realización de esta tarea.

Antes de empezar dejaremos todas las herramientas a mano y no estaría de más repasar mentalmente todo los elementos que componen un grifo. Para desmontarlo hay que localizar, en primer lugar, la tuerca de presión del grifo, que estará situada debajo del lavabo. Una vez la tengamos la iremos desenroscando de derecha a izquierda con la ayuda de una llave de tubo, una mordaza o una llave fija. Cuando veamos que la tuerca está floja ya podremos continuar con la mano.

Sacamos la tuerca, quitamos el acople de sujeción, la arandela metálica y la junta de caucho, sacamos el grifo tirando de él por la parte superior del lavabo y sacamos, a su vez, los latiguillos, en caso de llevarlos. En todo este proceso es posible que necesitemos una linterna o un pequeño espejo, que nos facilitará las tareas.

¡Y ya lo único que nos queda es el montaje del grifo nuevo! Para ello comprobaremos que tenemos a mano todos los elementos que necesitamos: juntas, acople de sujeción, arandelas, tuercas, tornillos y latiguillos, aunque es posible que estos ya vengan montados en el propio grifo. Si no es así, los conectaremos nosotros intercalando la junta correspondiente a cada latiguillo y enroscándolos al grifo con una llave fija y sin hacer mucha presión.

Después, fijaremos el tornillo de sujeción al cuerpo del grifo con la ayuda de un destornillador. Además, introducimos los latiguillos por la junta de asiento y los pasamos por el orificio que tiene el lavabo. Es probable que haya que pasar primero uno y luego el otro, porque lo normal es que no podamos hacerlo juntos.

Por la parte superior sujetaremos el grifo, mientras que por la inferior introducimos la junta de caucho, la arandela metálica y el acople de sujeción. Después, vamos enroscando la tuerca de presión con la mano, verificamos que el grifo está en posición perpendicular y una correcta escuadra con respecto al lavabo, y apretamos la tuerca de presión con una llave fija o una mordaza.

El siguiente paso es conectar los latiguillos a las llaves de la escuadra, y podremos hacerlo con la mano. A continuación, los ajustamos suavemente con la llave. Hay que tener en cuenta que el latiguillo macho es el que se enrosca en el cuerpo del grifo, mientras que la hembra se conecta a la llave de escuadra.

¿Quedan los latiguillos muy justos u observas que quedan un poco tirantes? Esto no resulta muy conveniente. Si es así, lo mejor es que los cambies por otros más largos. Asimismo, si el grifo es monomando tendremos cuidado para no cruzar las conexiones. Generalmente, la toma del agua fría está a la derecha y la del agua caliente a la izquierda.

Una vez tenemos nuestro grifo instalado sólo nos queda abrir la llave de escuadra y verificar si observamos que gotea o no. Si es así, procederemos a apretar la tuerca del latiguillo con la llave. Si todo está bien abriremos el grifo y comprobaremos qué bien sienta lo hecho con nuestras propias manos.

Un consejo de Mr. fontanero

Instalar aireadores en los grifos puede ayudarte a reducir el consumo de agua hasta un 50%. Los aireadores son pequeñas piezas que se colocan en los grifos y que tienen como misión mezclar el agua con aire, pero sin que tú veas reducida tu cantidad de caudal. Si en un lavado de manos se consumen, aproximadamente, 12 litros de agua, con un aireador sólo invertiremos 6 litros. Una familia de cuatro personas que esté consumiendo unos 600 litros de agua al día, podría ahorrar hasta 170 euros al año.

Instalar un aireador es muy fácil. Podremos hacerlo nosotros mismos, ya que sólo necesitaremos una llave multiuso. Antes de adquirirlo debemos tener en cuenta si nuestro grifo es macho (y en este caso el aireador se enrosca por dentro) o hembra (que requiere que el aireador se enroque por fuera).

Hay aireadores con sistema star-stop, que disponen de una pequeña pieza que si la presionamos abre el paso del agua, al igual que podemos cerrarlo con un solo click. Pero también encontraremos aireadores que disponen de una manguera flexible para grifos de cocina de las mismas características; otros de pequeño diámetro para grifos de un tamaño menor al estándar; o aireadores para grifos sin rosca, que nos permitirán instalarlo más cómodamente. En cualquier caso, para un buen mantenimiento, basta con extraer el aireador periódicamente y sumergirlo en vinagre, o bien cambiarle el filtro.


Artículos relacionados


Publicado por el 01 mar, 2016 | Publicar un comentario



Publicar un comentario

Debes estar identificado para publicar un comentario.

Destacados

Compartir en las Redes Sociales