SAFE-SEA, EL DOBLE PROTECTOR: SOLAR Y CONTRA LAS PICADURAS DE MEDUSAS



PRIM, grupo empresarial español al servicio de la Salud, ha firmado un acuerdo con la empresa Safe-Care para comercializar en el canal Farmacia Safe-Sea®, el único protector solar del mundo que incorpora en su formulación una sustancia exclusiva que desactiva el proceso de picadura de las medusas. Fue lanzado en Israel y EE.UU. en el año 1988 y desde entonces, ha extendido su presencia alrededor del mundo hasta los 15 países en los que se comercializa actualmente. Su patente mundial contra las picaduras de medusas ha alcanzado una gran difusión en medios científicos (*), convirtiéndose en un auténtico best-seller. No existe ningún producto igual en el mercado que proteja al mismo tiempo del sol y de la picadura de medusas. Independientemente de este importante valor añadido para los que practican deportes acuáticos en el mar, la cosmética Premium de Safe-Sea® se ha convertido también en el mejor aliado de los que toman el sol en cualquier parte.

Los científicos y biólogos marinos que han participado en su desarrollo tras una década, llegaron al producto tras observar la capacidad del pez payaso de ocultarse entre los tentáculos de la anémona de mar, que pertenece al mismo grupo que las medusas (cnidarios) y comparten el mismo mecanismo de picadura. La doble protección de Safe-Sea® es por tanto un valor añadido que deberían aportar en el futuro todos los protectores solares, sobre todo pensando en el baño en el mar de millones de personas durante los meses cálidos y en los deportes acuáticos.

 Safe-Sea® para todo tipo de pieles

Tiene propiedades cosméticas de nutrición celular y anti-edad (vitaminas B y E), de hidratación (extracto de plancton y glicosaminglicanos) y no posee conservantes tóxicos (ni parabenos ni formaldehido). Es apto para mujeres embarazadas y niños, con las precauciones que la CE indica en todos los protectores solares en bebes hasta 3 años respecto a la exposición al sol.

Además de estas características, toda la gama de Safe-Sea® es Very Water Resistant (muy resistente al agua) manteniendo su capacidad foto protectora y de inhibición de las picaduras de medusas durante más de 80 minutos de inmersión en el agua; protege contra la oxidación de la piel gracias a las vitaminas B y E que incorpora como filtros biológicos antioxidantes; tiene por tanto efecto antiedad y antiestrés por sus componentes activos como el extracto de plancton, glicosaminglicanos, colágeno, etc.

Ante la mayor exposición al sol y riesgo de los practicantes de deportes outdoor (ciclismo, triatlón, running, etc.) y acuáticos (natación en aguas abiertas, submarinismo, surf, kitesurf, paddle surf, navegación en general), con mayor posibilidad de contacto con medusas, Safe-Sea® ha desarrollado una gama específica con texturas adecuadas y mayor resistencia a la transpiración, manteniendo su capacidad foto protectora y de inhibición de las picaduras de medusas durante más de 80 minutos de inmersión en el agua. Disponible en un formato para viaje y para el profesional y competidor, con protección FPS50+ crema de 50ml.

PVP recomendado:

Spray SPF 30 100 ml: 19, 50 €

Spray SPF 50 100 ml: 19, 50 €

Spray SPF 50 Kids 100 ml: 20 €

Aerosol SPF 50 Kids 200 ml: 26 €

Crema SPF 50+  50 ml: 16,50 €

 Incidencia de picaduras de medusa en España y colectivos de riesgo

Cada año, las medusas invaden las playas españolas haciendo que con mayor frecuencia ondee la bandera roja. Según datos de Cruz Roja, en 2015 se produjeron más de 70.000 asistencias por contacto con medusas en España. El cambio climático, el aumento de la temperatura, la sobrepesca y disminución de los depredadores de las medusas, unido a la escasez de lluvias, son algunos de los motivos por los que cada vez aparecen más bancos de estos ejemplares.

En cuanto a los colectivos de riesgo, Safe-Sea®, contempla tratamientos específicos para cada uno de ellos:

NIÑOS: Su piel no está aun plenamente desarrollada inmunológicamente, por lo que es más sensible. La relación superficie-volumen de su cuerpo es mayor, por lo que si un área equivalente a la de un adulto recibe una picadura, estará recibiendo más veneno de lo que lo haría un adulto – desde un punto de vista de volumen – y será más propenso a sufrir una reacción tóxica. La misma cantidad de toxinas en un cuerpo más pequeño desencadenarán potencialmente, una sintomatología más severa. El tratamiento de Safe-Sea® para niños cuenta con mayor contenido en filtros biológicos, físicos y minerales, que aumentan la seguridad de la fórmula.

ANCIANOS: sobre todo si padecen enfermedades cardiovasculares o siguen un tratamiento con varios fármacos, han de tener cuidado con la picadura de medusas.

PERSONAS CON ANTECEDENTES ALÉRGICOS, ASMÁTICOS O CARDIOVASCULARES: deben tener especial atención para evitar el contacto con medusas. Incluso las personas que han sido picadas por medusas anteriormente, pueden quedar sensibilizadas, por lo que una segunda picadura podría producir una reacción más virulenta y prolongada.

DEPORTISTAS ACUÁTICOS: Ante la mayor exposición al sol y el mayor riesgo de los practicantes de deportes outdoor (ciclismo, triatlón, running, etc.) y acuáticos (natación en aguas abiertas, submarinismo, surf, kitesurf, paddle surf, navegación en general), con mayor posibilidad de contacto con medusas, Safe-Sea® ha desarrollado una gama específica para ellos con unas texturas adecuadas y mayor resistencia a la transpiración.

Cómo se produce la picadura de medusas y como Safe-Sea® las evita

Los tentáculos de las medusas provistos de células urticantes, denominadas nematocistos, sirven como defensa y arma poderosa para la captura de las presas. En contacto con las víctimas, estos dispositivos disparan el arpón o filamento que contenían enrollado en su interior y a través de él, se libera una sustancia tóxica, urticante, que las paraliza.

La composición de Safe-Sea® incluye una serie de inhibidores que actúan sobre el proceso de picadura, evitando el contacto directo de la piel con el tentáculo de la medusa:

1-Al principio, la textura de Safe-Sea® dificulta el contacto con el tentáculo de la medusa. Si no hay contacto, no hay picadura.

2-Los inhibidores de Safe-Sea® confunden los sensores de las células urticantes. Creen estar tocando una medusa.

3-Otros componentes bloquean los receptores y no permiten la señal hacia el cuerpo de la célula. La información no puede transmitirse aunque identificara un contacto.

4-Finalmente, otros componentes de Safe-Sea® inducen a reducir la presión en las células urticantes que necesitarían para disparar su dardo tóxico

 


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Publicado por el 19 jun, 2017 | Publicar un comentario



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