Te enseñamos los ajustes para tu bicicleta de ciclo indoor



Para todos los amantes del ciclo indoor, os vamos a hablar de una de las primeras indicaciones que deberíais haber recibido durante vuestras clases: hablamos de como ajustar correctamente las medidas de nuestra bicicleta. Hablamos de la altura del sillín y del manillar, esto es básico si lo que queremos es sacarle el mayor partido a nuestra clase de ciclo indoor y evitar lesiones no deseadas.

Hora de ajustar el sillín de tu bici de ciclo indoor

 

La altura

Esto es básico antes de comenzar nuestro pedaleo. Lo más habitual en las clases es ver cómo la mayoría de las personas que van a entrenar se colocan el sillín por debajo de lo que en realidad deberían. Esto, además de incómodo puede resultar ser el causante del dolor y de posibles lesiones.

Colocar el sillín por encima de lo normal no es tan habitual, aunque hay veces que podemos ver a gente empujar los pedales solamente con la punta del pie. Hacer esto puede hacer que tengamos una sobrecarga lumbar debido a la postura incorrecta y dolor en el tendón de Aquiles.

A la hora de ajustar nuestro sillín a una altura correcta, lo más sencillo es tomar como referencia la parte delantera del hueso de la cadera. El sillín debería quedar alineado con nuestras cadera y lo comprobaremos subiendo a la bici una vez regulado y comprobar que nuestra rodilla no queda estirada del todo al colocar el pie en el punto más bajo del pedal.

 

Profundidad del sillín

Estas bicicletas, a veces nos dejan ajustar la profundidad a la que colocamos el sillín (adelante o atrás), aunque esto no es posible siempre.

Para ajustar la profundidad del sillín debemos, una vez que ya estamos subidos en la bici y con el sillín bien regulado en altura, al colocar los pies sobre los pedales de forma paralela al suelo, la rodilla de la pierna que queda delante quede justo encima del eje del pedal.

Un sillín muy adelantado puede hacer que suframos dolor de rodillas, ya que las rótulas estarán sometidas a una alta presión. Colocar el sillín muy atrás no es habitual, básicamente porque es difícil alcanzar los pedales en todo su recorrido desde esta posición.

 

Por último, la posición del sillín

Para terminar de colocar bien nuestro sillín, debemos tener en cuenta la inclinación de este. Lo más óptimo para nosotros es colocarlo paralelo al suelo y estar seguros de que la tuerca que asegura la inclinación esté bien firme, de modo que no se mueva durante la clase.

Si nuestro sillín se enfoca mirando el suelo, bien porque no lo hemos regulado o bien porque se ha ido moviendo durante la clase facilitará que nos “bajemos” hacia delante. Esta mala postura puede causar además dolor y una sensación muy desagradable durante la clase.

Hay veces que algunas personas enfocan el sillín mirando hacia arriba, lo hacen para evitar esa sensación de “caída” hacia adelante: hacer esto también resulta, poco confortable.

Turno de nuestro manillar

 

Regulación de la altura

Ahora pasamos a otro elemento clave: nuestro manillar. Comúnmente vemos en las bicicleta de ciclo indoor, sobre todo entre las personas con poca experiencia, manillares colocados a la altura del monte Everest, muy altos como para poder mantener una postura correcta tanto cuando pedaleamos sentados como cuando lo hacemos de pie.

La altura más recomendada del manillar se encuentra, a la misma altura que el sillín: debemos encontrar el punto donde nos encontremos cómodos, pero sin pasarnos al subir el manillar. Si no tenemos el core demasiado entrenado, la solución más sencilla (aunque no es la correcta) es colocar el manillar más alto para mantener una posición más erguida.

Una posición demasiado alta del manillar desemboca inevitablemente en una mala postura, sobre todo en los momentos en los que pedaleamos de pie: en lugar de mantenernos erguidos, los hombros suben hacia las orejas y, para hacer fuerza en los pedales, escondemos la cabeza entre los hombros.

Un manillar por debajo de lo normal no suele ser un problema frecuente en las clases de ciclo, pero puede provocarnos sobrecargas en la zona baja de la espalda.

Nuestro manillar en profundidad

Como con el sillín, el manillar debería poder ajustarse en profundidad, es decir, adelante y hacia atrás.

Para hacer esto debemos medirlo con nuestro propio antebrazo: colocamos el codo en la punta del sillín perpendicular al suelo, y el manillar a la altura de la punta de los dedos. Esa debería ser la medida correcta para la profundidad de nuestro manillar.

Esta es una medida aproximada, ya que depende de la longitud de nuestro tronco, de modo que podemos realizar más ajustes cuando estemos subidos encima de la bici hasta que nos encontremos más cómodos.

 

Si te ha gustado nuestro artículo de hoy, mañana te daremos aún más información para tu práctica deportiva favorita. Así pues, ¡nos vemos mañana!

Tu equipo, Fitness House.

 


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Publicado por el 27 mar, 2018 | Publicar un comentario



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