Trastorno límite de personalidad: definición y bibliografía



El universo de los trastornos mentales es tristemente amplio, rico y heterogéneo. Tristemente porque, en realidad, se parte de la base de que son problemas mentales de moderados a graves que dificultan las experiencias vitales de múltiples personas en todo el mundo. Cuando se diagnostican trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo, trastornos de personalidad y muchos otros, normalmente se hace porque estos problemas interfieren con una o más áreas de calidad de vida del paciente. Por ejemplo, la esfera de la interacción social, la esfera laboral, la esfera amorosa, la autoestima en general, etc. En pocas palabras, los trastornos lo son porque son patologías desadaptativas con la cultura y el sistema social en los que vive una persona.

Aunque, en realidad, el contexto cultural influye mucho en la proliferación de ciertas patologías y en la aparición de otras nuevas, lo cual supone un problema social que es responsabilidad de todas las personas, tanto neurotípicas –es decir, sin trastornos– como neurodivergentes –diagnosticadas con un trastorno–. Por ejemplo, los casos de trastorno límite de personalidad, TLP o borderline, un trastorno de personalidad caracterizado por la inestabilidad emocional, la autolesión y la impulsividad en áreas potencialmente dañinas para el paciente, se han multiplicado en las sociedades occidentales modernas debido al capitalismo salvaje al que se ven expuestas.

Un capitalismo deshumanizador, estresante y exigente con la represión de las emociones es un caldo de cultivo extraordinario para el desarrollo de un trastorno que, en general, nace de la carencia absoluta de habilidades sociales y resolutivas, y de una ausencia notable de la estima en uno/a mismo/a. Naturalmente, es muy importante denunciar la falta de empatía social para que, a largo plazo, los casos de personas diagnosticadas con TLP disminuyan. Pero no es fácil, y, mientras ese ahora utópico futuro llega, es muy importante que los psicoterapeutas y los expertos en salud mental se formen adecuadamente para saber detectar, diagnosticar y tratar este trastorno.

Por desgracia, en ocasiones la salud mental es un privilegio; y a menos que el paciente se sienta cómodo acudiendo a un psicoterapeuta de la Seguridad Social o tenga la posibilidad de hacer uso de una aseguradora privada, lo normal es que tenga que invertir en torno a 50 o 60 euros por sesión. Si existe la posibilidad de ahorrar, de pedir prestado dinero a familiares o incluso de utilizar préstamos rápidos online para asegurarse la asistencia mental de calidad durante al menos un año, es recomendable aprovecharlo.

Por otro lado, toda la bibliografía de la que el paciente haga uso al margen de las sesiones será de mucha ayuda. En internet hay numerosos artículos académicos y sitios web especializados relacionados de manera íntegra con el TLP, con la difusión de sus síntomas y con consejos de terapia. Si ello no es suficiente, y la persona que sospecha estar afectada por un TLP o que ha sido diagnosticado de uno necesita información más concreta, profunda y fiable, siempre puede emplear los recursos económicos arriba mencionados, ya sea en forma de ayuda o utilizando un simulador de préstamos, en la compra de libros especializados.

En este sentido, podemos destacar las obras de Dolores Mosquera, psicóloga experta en TLP y que ha contribuido como nadie a difundir en España la realidad sobre este trastorno. Su libro Diamantes en bruto (I): Un acercamiento al trastorno límite de la personalidad: Manual informativo para profesionales, pacientes y familiares, es un manual de primera necesidad para cualquier psicoterapeuta y paciente necesitado de aprender más sobre esta patología. De manera precisa y legible, hace un repaso sobre los criterios diagnósticos del TLP y los interrelaciona para explicar el patrón nuclear de una personalidad borderline, agregando ejemplos reales de pacientes.

Por otro lado, existen libros que explican y profundizan en la sintomatología específica del TLP, o al menos la más habitual. Por ejemplo, la comorbilidad, los problemas de impulsividad o las autolesiones. En lo segundo podemos destacar el manual La autolesión: el lenguaje del dolor, también de Dolores Mosquera, que desmitifica muchas creencias preconcebidas sobre el concepto de autolesión y explica la estructura psicológica y emocional que puede conducir a una persona a recurrir a hacerse daño a sí misma para liberar dolor sin caer necesariamente en conductas suicidas.

Antes hemos mencionado el concepto de «comorbilidad», y también es importante hablar de él en relación con el TLP. La comorbilidad es el diagnóstico de dos o más trastornos en una misma persona, todos estrechamente relacionados entre sí. Por ejemplo, un trastorno depresivo puede conducir a un trastorno de abuso de sustancias, como el alcohol. La comorbilidad está muy presente en pacientes con TLP, convirtiéndose así en un trastorno complejo, heterogéneo y difícil de diagnosticar. Por eso es tan importante seguir investigando sobre él y tratarlo como es necesario. La vida de muchas personas mejorará sustancialmente si se hace adecuadamente y con sensibilidad.


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Publicado por el 11 abr, 2019 | Publicar un comentario



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