Velocidad Marcaésica, nueva métrica en la actualidad



Muchos se preguntarán: ¿Y los poemas, dejaron de existir? No, no, nada de eso, simplemente los talentos siempre se mantienen bajo perfil.

Un claro ejemplo de esto es el polímata dominicano Emil Cerda, quien creó su propia literatura (Literatura Farsante), su propio estilo de escribir (Marca) y su propia métrica estética (de la que hablaremos hoy).

La Velocidad Marcaésica no es más que una métrica de estética visual, que cuando el lector lea dicha estrofa se encontrá con un orden de silabas de menor a mayor y viceversa, tal es el caso de su poema: LKC (Largos kilómetros constantes). Recitaremos solo un fragmento:

 

«… Ojos con marquesinas,

Piel como las de un bebé;

Carros con faroles excitantes,

Yo no sé manejar, susurró el ciego…

 

Como vemos, miramos cómo va creciendo el verso; esta métrica sólo se aplica en verso. También puede ir acompañada del recurso literario: Encabalgamiento; dejando dicho que volvió a su inicio (a pocos versos).

 

Emil optó por este nuevo uso de métrica, cuando se dio cuenta del encabalgamiento presente en uno de sus versos, y veía cómo crecían éstos.

 

Se le llama Velocidad Marcaésica por su cambio drástico de versos.

 

Mientras más elegancia tenga la estrofa, mucho más bonita va a quedar dicha métrica, puedes combinarla con muchos recursos literarios. Emil intercambió esos recursos en sus escritos, si lees los poemarios de éste te darás cuenta de lo que estoy hablando. Tanto la puedes combinar como tercertos, con Antipoesía y demás.  Puede tener la visualidad de un artesano, como si estuviera construyendo un barro. Parte de la misma es patentizada largamente por versos surreales, pero si eres de otro movimiento no importa mucho en realidad.

Emil habló sobre esto mientras estaba siendo entrevistado por una comunicadora social, en dicha entrevista, señaló el profundo sentimiento de ser un Farsante (artista de la Literatura Farsante, también puede ser llamado: Entes declarativos). Para no llevar la sorpresa de antemano, a Emil le gusta mucho hacerse el estúpido y jugar con la mente de las personas, tal vez es una persona con mucho hermetismo y debido a sus traumas, prefiere callar ciertos tópicos. Yo mismo me pregunto por qué en un país como lo es República Dominicana, no le dan oportunidad a los jóvenes de expresar su talento, el mismo Emil se quejaba de tal mala aptitud. Dijo que naufragó en los males de la desigualdad a la hora de ir a periódicos y revistas a presentarse como un simple «poeta». «… Tú sabes que la escritura no deja mucho, mijo…», le dijo una recepcionista de un periódico que Emil no deseó compartirnos. No es que sea tardío el plazo, pero hay aún personas que sí leen y que aman la retórica, expresó Emil ante la prensa. Emil mismo ha luchado para que el dominicano salga de su zona de confort.

Más allá de lo esperado, pude conversar con él, es un tipo muy agradable, con una gran seriedad y sentido del humor, nos dirigimos a movernos del lugar y presentó una gran humildad. Él exclamó que el tiempo de Dios es importante, que no tenía nada qué ver con la deshora del éxito. Puede ser que aparte de la Velocidad Marcaésica, todos sus escritos han estado vinculados indirectamente con la sociedad, lo vemos en sus escritos de Poesías de unos lentes náufragos, Juventud con sonrisas inexactas y corazones amargos, entre otros escritos en la llamada obra: Acronoslogía Hermética.

Siempre ha establecido una conexión con Dios en sus escritos, un ejemplo es de su prosa poética: Crimen sin sospechosos; la cual ha sido recitada por el recitador español: Don Garfialo. Han habido criterios respecto a este joven poeta dominicano, unos lo consideran un poeta frustrado; otros, un poeta maldito… tiene diversos apodos en la literatura.

Emil es un chico alto de espectativas y no se rinde con facilidad. Lo mismo consiguió al hablar con Ito Bisonó en el Congreso Nacional de la República Dominicana. Sabe un poco de todo, eso lo hace mucho más interesante. Es poeta, cuentista, bloguero, maestro de ceremonias, prosista, paremiólogo, rapero y cantante. Ha escrito miles de proverbios sumamente sapiensales, conocidos popularmente como proverbios dominicanos, entre ellos, están:

 

A veces es bueno ser la liebre del pasado, y ser la tortuga del olvido.

Emil Cerda

La fama es como una escena porno: mientras más piensas disfrutar, cuando todos duermen… tú te ahogas en los rincones de la virginidad interior.

Emil Cerda

Para muchos el unicornio no existe, entonces, no hablan del unicornio porque no tienen conocimiento sobre dicho sujeto. Yo no puedo hablar de algo que no conozco, sería insensato de mi parte. Los ateos hablan de DIOS porque saben que Él existe; pero no hablan del unicornio, porque es un caballo creado por hombres, con un cuerno en la frente, imaginario, y sobre todo, familia del rinoceronte. El día en que yo vea a un ateo hablando de los unicornios, ese día, me convenceré de que DIOS no existe.

Emil Cerda

Eso no me interesa, ya que para mí no tiene relevancia enciclopédica

Emil Cerda

Para cada escritor, hay un filólogo; y para cada libro, un lector.

Emil Cerda

Entre otros proverbios. Emil seguirá sorprendiéndonos siempre.


Artículos relacionados


Publicado por el 16 Mar, 2018 | Publicar un comentario



Publicar un comentario

Debes estar identificado para publicar un comentario.

Destacados

Compartir en las Redes Sociales