Ventajas e inconvenientes de un ordenador portátil



Poco después de que en el ámbito doméstico aparecieran los primeros ordenadores PC de sobremesa, aparecieron los ordenadores portátiles. No fue una evolución inmediata, tuvieron que pasar algunos años para que se dieran a conocer los primeros dispositivos electrónicos que aunaban a un tiempo la operatividad de un ordenador convencional y el pragmatismo de la portabilidad. Fue, por lo tanto, un proceso evolutivo también lógico y esperable, si tenemos en cuenta que, en reglas generales, la tecnología tiende a economizar fundamentalmente tiempo y espacio: el hardware es cada vez más pequeño y el software, más rápido, simple y fácil de usar.

La tendencia siguió su curso en ese mismo camino y es algo que pudimos apreciar, durante un tiempo, con la aparición de los primeros portátiles minis; dispositivos que, si bien no podían tener tanta potencia como un ordenador portátil estándar, solucionaba los problemas de peso. Eran, por tanto, ideales para ser transportados a cualquier parte y realizar con él operaciones simples, como navegar por internet o redactar en un editor de textos. Por eso fue un instrumento tan apreciado por los estudiantes universitarios, pues les permitía tomar el doble de apuntes que tomaban a mano. Poco después, los minis se convirtieron en tablets, y estas últimas se han quedado.

Los portátiles mini, por tanto, aún existen, pero su uso está en plena decadencia. ¿Ocurre igual con los ordenadores portátiles? En absoluto. De hecho, se han perfeccionado, permitiendo el acceso a usuarios diversos a múltiples esferas. Así, ahora existen, por ejemplo, los ordenadores portátiles gaming, cuya potencia permite jugar a videojuegos de última generación con las mismas opciones de ocio, experiencia de usuario y tecnología que un ordenador gaming de sobremesa. Además, siguen siendo muy utilizados como recurso informático portátil, sobre todo útil para profesionales autónomos que necesitan desplazarse a sus espacios de coworking.

Hemos presentado, de forma somera pero precisa, los ordenadores portátiles: su creación, su crecimiento a lo largo del tiempo y sus usos actuales. Sin embargo, ha llegado el momento de hablar de «peros». Como cualquier tecnología, y en general como cualquier invento humano, los hay; y en el caso de los ordenadores portátiles, es remarcable y obvio si establecemos previamente una comparativa con su hermano mayor. A grandes rasgos, un ordenador portátil puede salir mucho más económico que uno de sobremesa. Es posible que para ambos, si buscamos potencia y calidad, necesitemos invertir una cuantía generosa de créditos urgentes de WannaCash.es, Sin embargo, un portátil tiende a ser más asequible. A costa de un inconveniente: es bastante más complicado alargar su vida útil.

Cuando hablamos de vida útil, nos referimos al período de tiempo en el cual un ordenador puede servirnos todavía para cualquiera de los propósitos por los cuales lo adquirimos. Deja de ser útil cuando, debido a su antigüedad o a que se ha quedado obsoleto, salta a la vista que necesitamos actualizarnos y comprar uno nuevo. El ordenador de sobremesa, al disponer de piezas de hardware separadas, tiene la ventaja de que nos ofrece más opciones para alargar esa vida útil. En otras palabras, podemos cambiar los componentes simples con el tiempo, como el monitor, el teclado o el ratón. Incluso es bastante sencillo cambiar los componentes complejos y nucleares, como la tarjeta gráfica o el ventilador, si se estropean: es más sencillo abrir una torre que un ordenador portátil.

Porque en el portátil, y en aras de su objetivo de convertirse en un dispositivo electrónico práctico a la hora de cargar con él, todos los componentes están condensados en un mismo espacio. Por lo tanto, si se estropea el teclado o el monitor, es obligatorio llevar la totalidad del ordenador a reparar, pues no podemos simplemente «cambiar la pantalla». La pantalla está integrada en todo lo demás. Por esa razón, cuando invertimos créditos rápidos en un portátil, nos tenemos que asegurar de que lo queremos por razones estrictas; y si lo podemos combinar con uno de sobremesa y explotar menos sus recursos, mejor. Así, nos durará mucho más.

No obstante, conviene hacer un poco de hincapié en el aspecto de la reparación. Sí, es posible alargar la vida útil de un portátil acudiendo a servicios de reparación informática, por mucho que sea complicado actualizar o cambiar sus componentes. A grandes rasgos, un servicio de reparación de ordenadores, en lo que a portátiles respecta, está cualificado para reparar bisagras, realizar limpieza interna de ventiladores, reparar la placa base, sustituir un disco duro dañado y arreglar pantallas. A grandes rasgos, podemos afirmar que un ordenador portátil es una gran inversión tanto para ocio como para trabajo. Lo único que tenemos que hacer es ser conscientes tanto de sus pros como de sus contras para, de ese modo, evitar sobreexplotarlo demasiado y cuidarlo con mucha más eficacia. Siguiendo unas pautas específicas y adecuadas, podremos hacerlo.


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Publicado por el 12 abr, 2019 | Publicar un comentario



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